Envidio y admiro a partes iguales a aquellos blogueros capaces de mantener una entrada diaria ¡cuánto tiempo, determinación e imaginación! Así que ahora que llega el tan ansiado mes de agosto y que me encuentro con los dos primeros: tiempo y ganas y he puesto una velita a San Judas Tadeo esperando que llegue la tercera, me propongo dar un impulso al blog y mantener un ritmo de entradas más frecuente.
Y viendo que llega agosto y que todo el mundo habla de las vacaciones, que mejor que empezar por una visión de uno de los grandes motores de España: el turismo.
Tenemos la suerte de contar con una variedad de atractivos que ofrecer a los visitantes extranjeros y nacionales; no sólo el tan ansiado y no se muy bien porqué denostado, turismo de sol y playa, también gastronomía, arte e historia, montaña y parajes naturales espectaculares, campos de golf, aprendizaje de un idioma extranjero, el segundo en importancia comercial mundial, etc... Como veréis un amplio abanico de posibilidades y oportunidades para conocer cada rincón de nuestra geografía.
¡Ay, el turismo! ¿Qué pensarán aquellos que nos conocieron en la década de los sesenta de nuestros modernos aeropuertos, los AVES, los altamente equipados hospitales, las muy mejoradas aunque últimamente abandonadas carreteras? Seguimos teniendo sol y playa, y la Alhambra y la Sagrada Familia; continuamos manteniendo unos precios competitivos para lo que al turista le interesa: una jarra de sangría y una paella. Los que nos eligen desde hace 50 años, no pueden más que alegrarse de que España por fin haya desarrollado sus infraestructuras a niveles europeos.
Y hablando del turismo, así a bote pronto se me ocurre que si no mimas a la gallina de los huevos de oro, puede que esta se muera de hambre. Para muestra un botón: el 1 de septiembre del 2.012 nuestros hoteles tendrán un IVA del 10% como los italianos, mientras que en Alemania será del 9%, Turquía el 8%, Francia el 7%, Grecia el 6.5% y Portugal y Holanda el 6%
Cuando el año que viene veamos que muchos dejan de elegir España nos llevaremos las manos a la cabeza. Promocionar un destino no consiste en hacer unos cuantos vídeos monos y mostrárselos al mundo en ferias. Promocionar un destino supone fijarte en las fortalezas y debilidades propias y de tus competidores directos y sacar ventajas competitivas. Si apuestas por el turismo español debes de permitir mantener unos precios atractivos y eso no se consigue subiendo los impuestos.
Y la segunda en la frente vendrá cuando quieran hacer caja con las tasas de estancia o tasa turística. Dejad a la gallina de los huevos de oro que ya sabemos como terminó la fábula cuando rajaron al ave para extraer de sus entrañas mayor cantidad del preciado metal.